Los 'indignados' extremeños han pasado la primera noche en la calle. En Cáceres 60 personas han dormido en la Plaza Mayor, según fuentes de la Policía Local. En Badajoz, entre 20 y 30 personas han pasado la noche a la intemperie en la avenida de Huelva, y en Mérida han hecho lo mismo en la Plaza de España. La protesta de movimiento 15-M se ha convertido en indefinida en Badajoz. Tras la concentración de ayer, a la que acudieron más de 200 personas, una veintena ha decidido acampar en la avenida de Huelva y no tienen fecha para marcharse. A partir de las doce de la mañana, además, realizarán un flash mob hasta la calle Menacho. A las seis lo repetirán hasta las puertas de Ayuntamiento y a las ocho, de nuevo, se concentrarán ante la Delegación del Gobierno.
La noche ha sido fría, pero tranquila. Piden colaboración a la ciudadanía para que aporten mantas, comida y todo lo que pudiera serles de utilidad a la acampada. Además están pidiendo relevos para los acampados e invitan a comer a todas las personas que quieran en la avenida de Huelva y que cada uno aporte lo que pueda de su casa.
Según los acampados, la Policía ha pasado varias veces pero no les han dicho nada. Aseguran no haber hecho ruido y al levantarse han recogido toda la zona.Durante esta mañana están animando a los viandantes a sumarse a sus reivindicaciones y piden a los coches que piten si están hartos de los políticos. Muchos les responden con el claxón.En cuanto a la decisión de la Junta Electoral central de prohibir sus concentraciones desde mañana, no les preocupa. Aseguran que seguirán en su campamento pase lo que pase.
Al igual que en Cáceres, todo comenzó el domingo con una manifestación, pero en ella surgió algo más. «Es la primera vez que siento que la gente está unida. Hay cohesión», explicaba ayer Alba Álvarez Blanco, de 24 años. Esta unión hizo que repitiesen la convocatoria el martes y desde entonces quedan todos los días y cada vez va sumándose más gente. Hoy han organizado una serie de actos. A las doce de la mañana y a las seis de la tarde irán desde la avenida de Huelva hasta el Ayuntamiento de Badajoz realizando un 'flash mob' y a las ocho habrá otra concentración.Además, ayer realizaron una asamblea para formar comisiones: de infraestructuras, de comunicación y de acción. Su objetivo no es solo protestar hasta el domingo, sino que la iniciativa perdure en el tiempo y todos están convencidos de conseguirlo.
Entre ellos Felipe Zapico, un profesor de la Universidad de Extremadura que tras estar dos días en la Plaza del Sol ha vuelto y se ha sumado a la convocatoria pacense. «Llevo 30 años esperando este movimiento», decía ilusionado y está seguro que durará «porque en el fondo los españoles tenemos un fondo que cuando saltamos, saltamos. Hemos aguantado mucho».El hartazgo de los políticos y el oír hablar de los mercados financieros que marcan la realidad son dos de las consignas más repetidas por estos indignados. En sus pancartas se podía leer ayer: «Piden austeridad desde el Mercedes clase A» o «Vengo a denunciar el robo de la democracia». «Llevo mucho años indignada con el sistema que tenemos, con que nos manipulen los bancos, los políticos y las empresas», asegura Alba Álvarez. Para Juan Luis Ruiz, además, es algo a lo que agarrarse. «Hay sensación de unión, de esperanza».Más allá de la indignación, en esta iniciativa hay una vertiente informativa. Ayer, por ejemplo, realizaron una representación teatral para explicar la Ley Electoral. En concreto, de la Ley D'Hont que establece el reparto de diputados o concejales y que perjudica a los partidos minoritarios, ya que exige un 5% para entrar en el reparto. Con carteles representando a los votantes simularon el reparto mientras el público emitía lamentos cada vez que eliminaban partidos.Sin embargo insisten en que no apoyan a ningún grupo, ni grande ni pequeño, sino que quieren cambiar todo el sistema. El domingo votarán o no a quien quieran. «Pero esto tiene que seguir el 23 de mayo», aseguran.
Juan Luis Ruiz tiene 25 años. Estudió arquitectura, pero en dos años y medio no ha conseguido «ni una sola oportunidad» para trabajar de lo suyo. Ahora es albañil y «es para estar indignado», dice. Vive con sus padres, «que son muy majos, pero estoy harto. Me gustaría tener independencia». Como la suya hay muchas historias, pero Juan Luis se ha cansado y se ha unido al movimiento conocido como de los indignados. El está en Badajoz donde se reunieron ayer unas 200 personas, otras 700 se manifestaron en Cáceres y 200 en Mérida. El movimiento de indignados crece en Extremadura.
La concentración más numerosa fue ayer en Cáceres. A las ocho de la tarde comenzaron a llegar jóvenes y también hombres y mujeres de 40, 50 y 60 años a la Plaza Mayor, frente a la Torre de Bujaco. La gente fue rodeando una gran pancarta en el suelo en la que se podía leer: «No somos antisistema. El sistema es antinosotros». Alrededor de las ocho y media, cuando entre gente sentada y de pie había unas setecientas personas, un joven estudiante de Derecho que es el que suele hablar por megáfono dijo con cierta sorna: «Parece que estamos más que ayer». Otro comentaba que «ahora ya no pueden decir que ha sido por el Womad». Cáceres fue la ciudad de Extremadura en la que más gente se manifestó el domingo 15-M, medio millar de personas, pero era el último día del Festival. El martes se concentraron unas 150 personas y el miércoles algo más de 200.
Los indignados en Cáceres cada vez son más y se están organizando. En la asamblea multitudinaria de ayer ya se tomaron varias decisiones. Una de ellas es ir la noche de las elecciones al hotel de Cáceres en donde el PP o el PSOE («el que sea») celebre que ha ganado, para manifestarse delante del hotel. «Ellos celebrarán su victoria y nosotros nuestra derrota», dijo el estudiante de Derecho. Otra decisión adoptada a mano alzada es hacer otra manifestación después de las elecciones, para demostrar que su movimiento no está hecho de manera oportunista para boicotear las elecciones. Las personas que al principio hablaron por el megáfono comentaron que por ahora estarían en la dirección de las protestas las 8 ó 10 personas que habían organizado la manifestación del 15-M, «porque no queremos que se meta nadie que sea del PSOE». También han decidido convocar una manifestación para el 12 de junio.
En la asamblea se apoyó luchar por el control de los políticos, para que los bancos devuelvan el capital público, para que se contraten más maestros y más personal sanitario, abaratar las matrículas en la Universidad, reducir el gasto militar, reducir los puestos de libre designación, y muchas propuestas más. Hubo bastantes quejas al bipartidismo, una mujer de unos 50 años, muy aplaudida, intervino para anular un posible boicot a las grandes superficies, «lo que tenemos que cambiar es este sistema de dos partidos: uno de derecha y otro de ultraderecha», afirmó.
Hoy habrá otra reunión, seguramente también a las ocho de la tarde. Cabe destacar que las concentraciones de ayer se convirtieron en acampadas.
También han dormido en la calle los 'indignados' en Mérida. Ayer en la concentración de la capital de Extremadura hubo más de 200 personas y una 15 personas acamparon alrededor de la fuente de la plaza de España, donde han pasado la noche. Tienen una asambla esta mañana a las 11:00 horas y esta tarde otra a las 20:00 horas. Alrededor de la fuente hay colgados varios lemas de como 'Democracia Real Ya!', 'No somos mercancias en manos de políticos y banqueros' y 'Sin Miedo'.
Fuente: Diario Hoy