Por su parte, Rodríguez Ibarra, que en un principio no fue partidario de su creación, ha recalcado que "cuantas más garantías" se le da a una ley, hay "más lentitud en el proceso democrático".
El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha asistido este jueves al Acto Conmemorativo por el XX Aniversario de la creación del Consejo Económico y Social (CES) de Extremadura como órgano consultivo, ante cuyos miembros ha pedido una mayor representatividad femenina en su composición.
Y es que, a su entender, “hoy el CES no representa a Extremadura”, puesto que de sus 25 miembros, sólo 2 son mujeres, un hecho al que “hay que darle una vuelta”. “Sé que es difícil porque aquí sólo se cumple la paridad cuando se impone por ley, sino no se cumple; hay una resistencia metida en los tuétanos de la sociedad que sólo se produce paridad cuando se impone, y aquí es difícil imponerlo porque cada miembro es elegido por cada grupo”, manifestó el jefe del Ejecutivo regional.
Así pues, a su entender, esta situación “hay que hablarla”, porque “ésta no es la Extremadura de hoy y lo tenemos que admitir como hecho necesario que hay que resolver”, ya que “si la Administración necesita un órgano como el CES para hacer mejor las cosas, éste tiene que ser aún más representativo de lo que es la realidad de la sociedad extremeña de hoy”.
Durante el acto que ha tenido lugar en el Salón de Pasos Perdidos de la Asamblea de Extremadura, ante la atenta mirada del presidente del CES, Santiago Hernández Fernández; el presidente de la Asamblea, Juan Ramón Ferreira; el ex presidente extremeño, Juan Carlos Rodríguez, Ibarra, y los representantes regionales de UGT, CC.OO. y CREEX, entre otras autoridades, el máximo mandatario extremeño ha abogado por una sociedad “articulada, democrática y bien organizada”.
Para conseguir esta máxima es esencial el papel que tiene el CES. Prueba de ello es su inclusión en la estructura del Gobierno regional, dentro de la modificación del Estatuto de Autonomía extremeño. Para Fernández Vara, este órgano consultivo “no sólo ha sido bueno”, sino que “hemos sido capaces de ir mejorando las cosas”, por lo que ha abogado por la necesidad de “mantener viva” la bandera de la participación y de la existencia de un órgano como el CES.
“Tenemos que seguir avanzando y modificar las cosas siempre que sean para bien”, afirmó el presidente extremeño, quien ha reconocido que no habría protestas en la calle si decidieran suprimir el CES, pero es “necesario y bueno” a la hora de “coordinarnos mejor” instituciones y sociedad.
Por ello, el máximo mandatario extremeño ha calificado los 20 años del CES como una “etapa brillante” en la que se ha realizado “un magnífico trabajo”, lo que “es una buena demostración” del deseo y de las ganas de poder contribuir en la elaboración de leyes que regulan la convivencia de la sociedad.
“Valioso colaborador del Gobierno”.
En esta línea, el presidente del CES, Santiago Hernández Fernández, ha resaltado el “importante” papel de los CES en España y, en concreto, en Extremadura, cuyo nuevo Estatuto de Autonomía le concede un espacio esencial. Y es que, según sus palabras, el CES es el órgano más importante de debate socioeconómico extremeño, puesto que es “un valioso colaborador del Gobierno” por su triple aportación “a la mejora de las leyes, a la paz social y a la información ciudadana”.
Según sus palabras, el modelo de los CES europeos se mantiene “casi invariable” desde hace cuatro siglos. Sin embargo, en este momento la crisis económica también está afectando a sus actividades, incluso al modelo de negociaciones existente entre los CES españoles. Prueba de ello, ha precisado que de realizar 2 reuniones al año, el pasado mes de marzo ya solo programaron una, “pero corremos el serio riesgo de que estos contactos puedan llegar a desaparecer en breve”, afirmó.
En este sentido, ha reconocido que los CES tienen que evolucionar, “hay que adaptar nuestras instituciones a nuevos parámetros, a nuevos flujos de información e intereses”. Además, “tenemos la obligación de debatir en los CES los nuevos parámetros que condicionan las fórmulas económicas y sociales de nuestra sociedad e inventar nuevas fórmulas para vencer los problemas actuales”.
A su entender, “parece evidente de que hay que cambiar de paradigmas y romper fronteras entre las distintas comunidades, que tiene que fluir la cultura entre todos los pueblos y que el pensamiento y los valores deben circular libremente”. De este modo, ha recalcado que el nuevo paradigma “debe basarse en un cambio de pensamiento que evolucione de racional a intuitivo, de analítico a sintético, de lineal a no lineal, de particular a global y de individual a colectivo”.
Esto último, también traerá consigo un “cambio de valores” que vaya “de expansión a conservación, de competición a cooperación, de cantidad a calidad, de crecimiento a sostenibilidad”. Eso sí, todo esto se deberá llevar a cabo teniendo en cuenta que el CES se caracteriza por “su función de órgano intermediario entre los poderes públicos y los ciudadanos; como órgano de intermediación social y por la trascendencia de conseguir que la sociedad civil sea realizada”, concluyó.
Ibarra no fue partidario de su creación.
El que fuera presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez, ha reconocido que en su día fue partidario de no hacer el CES, junto con CCOO. “Hubo grandes discusiones con los sindicatos, pero poco a poco se abrió paso a la idea de que la Junta necesitaba un órgano que fuera capaz de emitir una opinión desde el punto de vista social y económico que le diera no validez a las leyes o a las normas que se hacían desde el Consejo de Gobierno, sino que diera una visión experta, distinta y diferente que pudiera completar la visión que se tiene desde el Gobierno”.
Precisamente, con ese afán nació este CES, cuyos miembros, ha querido aclarar, no cobran, ni tienen un sueldo, ya que lo hacen “a título honorífico”, por lo que les ha agradecido el trabajo que han realizado durante los 16 años en el que él estuvo de presidente de la Junta, desde su creación en el año 1991, y los últimos cuatro años ya con Fernández Vara al mando del Ejecutivo extremeño.
Durante su intervención, Rodríguez Ibarra ha nombrado a Roberto Carballo, como uno de los expertos que representa el espíritu del CES, puesto que ha estado durante mucho tiempo en el mismo. “Es un lujo que tenemos en Extremadura”, dijo en relación al que fuera delegado territorial de Hacienda, puesto que “su idea de Estado ha hecho posible que muchos de los informes hayan tenido un aval técnico importante como consecuencia y su conocimiento”, manifestó.
Eso sí, el ex presidente extremeño ha aclarado que “cuantas más garantías” se le da a una ley, “más lentitud en el proceso democrático”, porque una norma antes de aprobarse, tiene que pasar por muchos órganos, por tanto, su luz verde “se retrasa”. “Hay que intentar seguir siendo más lento, pero siendo más seguros y el CES cumple esa función”, insistió.
No obstante, Rodríguez Ibarra ha reconocido que siempre tuvo sus pleitos sobre si el CES cumplía esa función, es decir, “si era solamente emitir una opinión sobre una ley o posteriormente tenía más cosas que hacer”. A este respecto, ha recordado que anualmente presenta un informe sobre la situación socioeconómica de Extremadura.
“No estaría mal que en alguna ocasión el CES pudiera aconsejar al Gobierno sobre qué hacer en una región que tiene vocación de ser la primera, pero que de vez en cuando aparecen ‘atilas’ que intentan arrasar todo lo que se hace”, recalcó el ex presidente de la Junta, quien ha recordado que en su día se expropiaron en la región "algunas fincas" y "muchas de ellas fueron echadas abajo por los ‘atilas de turno’ porque era un proceso demasiado antiguo".
Sin embargo, "ahora se intenta echar un proyecto turístico de Valdecañas abajo, derruirlo, quitarlo, porque es un proceso excesivamente moderno; y así ocurrió con la siderúrgica, que también se nos ordenó tirarla, y así ocurrió con la cementera y así pasa casi con la refinería; no sé cómo no se ha ordenado ya que se levanten las vías del AVE que ya hay tendidas en la región".
"Así que es bastante difícil saber qué se puede hacer en una región como ésta donde siempre aparece el ‘atila de turno’ que pide que todo se eche abajo y que las cosas estén como estaban, que por cierto estaban bastante mal, cuando hoy están mucho mejor", incidió.
Por este motivo, no le extraña que teniendo en cuenta que “estamos en tiempos de crisis y estamos asistiendo a una política de recortes, en la que todo lo que se ponga por delante hay que quitarlo”, a partir de conmemorar este aniversario, “seguramente habrá alguien que diga que hay que quitar el CES porque sobra y hay que ahorrar”, concluyó.
La Asamblea es su “casa”.
Finalmente, Juan Ramón Ferreira, después de dar la bienvenida a todos los presentes, ha mostrado su deseo de que esta “casa” –dijo refiriéndose a la Asamblea- siga siendo la sede del CES como así lo ha sido desde que se puso en marcha hace 20 años.
“Lo que denominamos la participación de los colectivos y de la sociedad en su conjunto en las cuestiones públicas que afectan, fundamentalmente, al área legislativa ha sido un papel importante y esencial desde el punto de vista del CES”, manifestó el presidente de la Cámara extremeña.
Así pues, considera que su creación “fue un acierto”, puesto que si no se hubiera creado hace 20 años, “habría que haberlo creado para que todos los representantes de la sociedad en su conjunto puedan hacer sus aportaciones a las leyes, a las sugerencias que la Junta de Extremadura, a través de sus propuestas de ley emitidas al Parlamento, se han ido conformando a lo largo de estos años”. Por este motivo, ha agradecido a todos los que en algún momento han formado parte del mismo “por su trabajo y dedicación”, sentenció.
CONSEJO ECONÓMICO Y SOCIAL.
El Consejo Económico y Social de Extremadura se configura como un órgano consultivo del Gobierno regional en materias de orden económico y social, que sean competencia de la Comunidad Autónoma de Extremadura. Está dotado de personalidad jurídica propia y plena capacidad, actúa con autonomía orgánica y funcional para el cumplimiento de sus fines y está adscrito actualmente a la Vicepresidencia Segunda y Consejería de Economía, Comercio e Innovación de la Junta de Extremadura.
El CES se rige por la Ley 3/1991, de 25 de abril, de Creación del Consejo Económico y Social de Extremadura (DOE de 9 de mayo de 1991). En la exposición de motivos de esta norma se reconoce que su creación responde, por un lado, a un mandato estatutario y, por otro, a un compromiso asumido por el Gobierno regional con los interlocutores sociales, basado en el convencimiento de que el avance de la democracia económica exige del concurso activo de las instancias políticas, de los sindicatos, empresarios y de los nuevos movimientos sociales y culturales.
La Ley de Creación ha sido modificada por las Leyes 7/1996, de 24 de octubre y 10/1998, de 26 de junio. El desarrollo normativo de la Ley de Creación se realiza a través del Decreto 18/1993, de 24 de febrero, por el que se aprueba el Reglamento de Organización y Funcionamiento del Consejo Económico y Social de Extremadura, modificado por el Decreto 251/2000, de 19 de diciembre.
Además, con la nueva redacción del Estatuto de Autonomía de Extremadura, aprobada por unanimidad en el Pleno de la Asamblea de Extremadura celebrado el día 10 de mayo de 2009, el CES se incorpora a la organización institucional de la Comunidad Autónoma, junto a órganos como el Consejo Consultivo o el Jurado de Cuentas.
Precisamente, ante los cambios que se avecinan, el secretario de UGT Extremadura, Francisco Capilla, ha abogado por acercar el CES, "un gran desconocido", a la ciudadanía extremeña. Para ello, se deberán ampliar sus funciones con planes de trabajo, cursos o foros, entre otras actividades, complementando todo ello con el diseño de una nueva estrategia. Y es que, a su entender, el CES no sólo debe limitarse a dictámenes, por lo que se convertiría así en un órgano "mucho más fuerte y útil para los extremeños".
"El CES es el mejor ejemplo y la reafirmación palpable que tiene el diálogo como pieza clave para el devenir de Extremadura", aseveró el sindicalista, quien ha abogado por un refuerzo de la personalidad jurídica del CES, una reordenación de su composición o la potenciación de su dimensión.
Por su parte, el secretario regional de CCOO, Julián Carretero, ha reconocido que en un principio su sindicato "tuvo sus más y sus menos" a la hora de crear este órgano consultivo, pero en estos 20 años se ha demostrado su gran utilidad para conseguir una sociedad "plural y cohesionada".
A este respecto, y de cara a esta nueva andadura, el sindicalista ha recalcado que antes de tomar ninguna iniciativa "tenemos que empezar por intentar convencer a los distintos partidos políticos, sobre todo a los ausentes en este acto -dijo en alusión al PP-, de que por lo menos entre algunas de las 993 propuestas que figuran en algunos de los programas electorales, vaya algo referente a la articulación de los órganos donde confluyen los intereses de la sociedad".
"Poco importa aquí la política, hay que trasladar a la sociedad los problemas del conflicto social existente en Extremadura", aseveró Carretero, quien con la vista puesta en el futuro considera "fundamental" poner a la sociedad como agente primordial para alcanzar un cambio.
Finalmente, en representación de la Confederación Regional Empresarial Extremeña (CREEx), su secretario general, Juan Manuel Arribas, ha señalado que el CES ha sido el "elemento conector" entre la política y la sociedad, por lo que es un elemento "necesario" para poder complementar los poderes legislativos y ejecutivos.
A colación de esto último, el responsable considera que se debe "reflexionar" sobre el futuro de este órgano y su verdadero sentido, algo que pasa por conseguir un reconocimiento social completo, pues "no ha sido utilizado en todas sus posibilidades". A su entender "sería bueno" que los grupos políticos también se posicionaran sobre estos órganos en sus programas electorales, por lo que su reto es "anticiparse" a los planteamientos socio-económicos de los poderes públicos.
Cabe destacar que en este acto también han intervenido los anteriores presidentes del CES, Manuel de las Heras, a través de un escrito que ha enviado desde Caracas (Venezuela), ciudad donde reside; Clemente Checa y Luis Pla.
Fuente: Región digital