La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles del índice, baja una décima hasta el 1,7%.
En la subida mensual cabe destacar los precios del vestido y del calzado con un 3,6% intermensual, habitual en esta época del año tras el periodo de rebajas. También destaca la subida de los gastos relacionados con el transporte, que suben un 1,5% como consecuencia de la subida intermensual de los carburantes y combustibles de un 3,3%.
La tasa interanual sigue estando influida por la evolución del precio de los combustibles, que crecieron un 20% frente a un año antes, y los bienes alimentarios sin elaboración ni productos energéticos, que crecieron un 12,8%. Asimismo, hay que recordar que el incremento del IVA, la subida de la luz y el incremento del impuesto del tabaco siguen ejerciendo un efecto al alza en el IPC que se irá reduciendo a partir de julio.
En lo que se refiere a la inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles que influyen en la evolución del IPC, como los alimentos no elaborados o la energía, la tasa descendió una décima en marzo hasta el 1,7%. El dato mantiene la tasa interanual moderada que se ha ido observando en los últimos meses en los componentes que están menos sujetos a la volatilidad de los mercados internacionales.
Fuente: Economia de hoy.com